Nuestra estrella, el Sol, junto con los planetas y otros cuerpos que giran a su alrededor, constituyen lo que llamamos El Sistema Solar. Se formó hace unos 4.600 millones de años y, lejos de permanecer estable, se trata de un sistema dinámico que cambia y evoluciona constantemente.
Los planetas, asteroides y cometas describen órbitas elípticas alrededor del Sol casi en el mismo plano en el que gira la Tierra, llamado eclíptica, y en el mismo sentido antihorario, si se observasen desde el polo norte solar. Hay pocas excepciones y suelen ser objetos muy alejados del Sol.
Los planetas, a excepción de Mercurio y Venus, poseen satélites. El satélite más conocido es el de la Tierra, la Luna. Los planetas más próximos al Sol son llamados planetas interiores o telúricos (Mercurio, Venus, Tierra y Marte), son de reducida dimensión, de elevada densidad, escasa velocidad de rotación y presenta pocos satélites; los planetas lejanos son conocidos como planetas exteriores o gigantes (Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno), son de gran tamaño, de baja densidad, de rotación rápida y tienen consistencia gaseosa y mayor número de satélites.
Júpiter es el planeta con mayor tamaño, mientras que Mercurio es el más pequeño, Venus en cuanto a masa y tamaño tiene características análogas a la Tierra, y Marte conocido como el planeta rojo es la mitad de masa.











